AJDABIYA, Libia.- Las tropas de Muamar Gaddafi seguían ganando terreno en Libia y avanzaban hacia el este, un mes después del inicio de una rebelión que se transformó en guerra civil, sin que el G8 alcance un acuerdo sobre una posible intervención militar para frenar los bombardeos a la población.
"Los rebeldes ya no tienen esperanza, la causa ya está perdida para ellos", aseguró el coronel Gaddafi en entrevista al diario italiano "Il Giornale", en la que rehusa cualquier negociación. "Solo tiene dos posibilidades: o entregarse, o huir", añadió, y prometió no matar a quienes se rendirían.
En Ajdabiya, estratégico nudo de comunicaciones a 160 kilómetros al sur del feudo de la oposición en Bengasi, los insurgentes sufrieron bombardeos el lunes, pero prometieron resistir en caso de asalto.
Las fuerzas gubernamentales llevaron a cabo hoy otro bombardeo aéreo contra Ajdabiya, causando un muerto y un herido entre los rebeldes, según testigos y médicos.
En París, las grandes potencias del G8 no lograron ponerse de acuerdo sobre un intervención militar. El ministro francés de Relaciones Exteriores, Alain Juppé, reconoció "no haber convencido" a sus socios en este asunto. Francia y Reino Unidos abogaban por la implementación de una zona de exclusión aérea, o por bombardeos con objetivos precisos. (AFP-NA)